miércoles, 27 de junio de 2012

Cuéntame un cuento.

Yo quiero que me cuentes un cuento,
dije en compañía con mi soledad. 


Nadie me contestaba y mi corazón nervioso se proponía a comenzar a declamar. Yo no comprendía que estaba sola y que nadie podría "contarme un cuento", por lo tanto convencida preguntaba una y otra vez si alguien podría contarme un cuento. Nadie y el silencio contestó. Me golpeó con una ráfaga de viento que entró por la ventana, me levanté de mi cama y fui a cerrarla. Mi recámara es bastante amable, es grande espaciosa y un poco anticuada, llena de encajes y cafés, que hacen de la estancia un momento agradable y muy afable. 
Me recosté. 
Y de nuevo pregunté al aire, al universo: ¿Me cuentas un cuento?
Dieron las 12:00 am, y yo seguía sin pestañear, imaginaba mundos invisibles que volvían a la realidad con un bostezar. 
Al final, una voz comenzó a sonar; por un lado era lo que yo quería, que alguien comenzara a contar, sin embargo el miedo invadió mi cuerpo, me paralizó y me envolvió entre las cobijas para no mirar. 
Una voz ronca empezó a sonar, pero en vez de un cuento me dijo una frase, unas palabras que nunca voy a olvidar: No hay luz en las palabras, ni sentido cuando hablas, es la imaginación la que te hace vivir, la que nunca te dejará e incluso a veces te incomodará, pero no lo dudes es la mejor amiga que podrías tener, nunca la sueltes, ni la dejes morir. 
Me aterró la forma en la que se fue, se volvió a abrir la ventana que había cerrado y en el piso de mi cuarto unas huellas mojadas había dejado. No entendía nada. Traté de reconstruir la frase que me dijo, pero sólo la palabra imaginación venía a mi mente. 
De repente imaginé que abrazaba a un oso polar de verdad y que acariciaba mi rostro una y otra vez de forma relajante. 
Me quedé dormida, al día siguiente una mancha de lodo ensuciaba mi ventana. 
Sin recordar, la tallé.
Y todo el día me puse a inventar historias, a narrarlas. 
No recuerdo muy bien lo que sucedió esa noche. 
Lo que sí recuerdo es que algo me abrazaba mientras dormía, el cuento de esa noche, esa será otra historia, pues de aquí a que me acuerdo, pueden pasar otras tantas sin ser contadas. 




¡Es momento de salvar el ártico! 
http://www.youtube.com/watch?v=CnC-0q9NXf4&feature=youtu.be

Simplememnte Loco


¿Qué?
Qué ¿Qué quieres hacer?
Te has vuelto completamente loco, dije yo. 
Ya no tiene solución, este blog se ha vuelto completamente loco. 
Me ha pedido una cosa que no puedo lograr. 
He pasado toda la noche pensándolo, creo que no, esta vez no. 
Me ha insistido a cada minuto. 
No puedo creer que me lo pidas, le dije una y otra vez. 
No es normal que insistas tanto.
Dime blog ¿qué es lo que pretendes?, le comenté.
Su respuesta me sorprendió, me dejó pensando aún más.
Me hizo querer volar y cumplir con lo que quería. 
No sé como hacerlo le dije, el siguió insistiendo. 
Y con letras encima me pedía que le hiciera caso, 
que lo que parecía una locura, hacía un bien a muchos. 
¡Te has vuelto loco! comenté, 
y seguí por la vía de contemplar algo que jamás había pensado.
No puedo creerlo, estoy hablando con él, 
me he vuelto loca igual que él. 
Pero ¡era real!
Pensándolo bien no era tan raro lo que pedía, 
raro era que un blog se organizaba e insistía.
Pero nadie lo ha logrado, dije yo;
no soy más que alguien que escribe
y muestra a otros para que te lean,
para que te sientan y para que te vean.
¡Oh! Este blog se ha vuelto completamente loco,
creo que lo haré,
trataré de hacer lo que me pide, 
no conozco el resultado, jamás podría imaginar su alcance.
¿Cómo hacer algo que no sabes, que no conoces?
Atreviéndote, contestó él.
Al final lo hice, lo intenté y gané.
El sonrió, 
y la locura del blog desapareció.
¿Qué hice?
Lo sabes muy bien
no dudes en contestar, 
que tu mente te puede engañar. 

miércoles, 20 de junio de 2012

Lluvia

Que mientras "uno" está triste,
llueve y la cosa se pone peor.
"Es que" no logro entender,
qué partícula tiene la lluvia,
que nos hace querer llorar
y sacar las canciones de Sabina y Serrat.
Andar lloriqueando hasta moquear.
Tal vez sea el color gris del ambiente,
muchas veces he pensado
que las mismas nubes
tienen culpa, pero fingen y nos mienten.
Fingen estar sorprendidas ante el cambio de clima
y aparentar ser víctimas de un repente huracán.
El mismo cielo es cómplice de nuestro humor "tristón"
de repente es azul claro, después un azul más fuerte,
gris, blanquecino, que va!
Nos muestra toda la gama de colores entre blanco, negro, y azul,
sonríe cuando andamos buscando sólo luz.
Pero no es de creer
la lluvia que falta por caer,
ni las lágrimas que por ende
brotan sin querer.
¡Qué más da!
Sentimientos que afloran
cual primavera
en pleno verano
mientras llueve por fuera.
Las sonrisas no cesan,
los charcos que quieren salpicar
y la lluvia que quiere empapar,
no duda en sacar la carcajada a alguien.
Habrá que pedir que no sea a uno,
pues la gripa abunda
y los pañuelos empapados también quedan,
entre tanta ciudad inundada.

jueves, 24 de mayo de 2012

No.

No imagines lo posible.
No añores lo inerte.
No busques lo que existe.
No llores lo que es triste.
No sonrías a lo que es divertido.
No brinques cuando es permitido.
No grites cuando alguien te escucha.
No hables en presencia de alguien.
No.
No vislumbres lo obvio.
No te aprendas lo lógico.
No sueñes lo que ves a diario.
No te conformes con un buen sabio.
No aprendas lo adorable.
No temas a lo terrible.
No toques lo que no quema.
No extrañes lo que conociste.
No, no.
Y ¿Por qué no?
Si se ha vuelto a diario,
un inmenso inventario.
Lo ordinario,
lo cotidiano.
¿Y por qué si?
¿qué son éstas palabras,
si nada más que tiempo?

Pérdida de la razón

¿Qué se ha perdido la razón?
¡Qué va! 
Ahora no manda nadie
ni siquiera el corazón.
Esa aura que acompaña.
Esa aura que añora y que hermana. 
Amor, amor, amor,
que si de tu boca mueres, 
contagiando a otra pareja 
la abrazas y la hieres. 
No razón no te vayas, 
que sé que te voy a necesitar,
para hacer cálculos matemáticos, 
pues los días con él no se cuentan solos, 
no se inventan solos,
más bien, 
buscan cualquier ocasión para reírse 
y recordarme lo viejos que nos hemos vuelto juntos. 
Pero mírenme ¡qué enamorada estoy!
No quiero arte,
prefiero admirarte.
Que el tiempo desaparece
sólo estamos tu y yo 
en el momento inmediato de la destrucción, 
del enamoramiento de la solución.
No razón, 
déjame decir que lo he escrito mal,
que no tiene coherencia
e incluso que deje de pedir audiencia. 
Razón pura que de los años te has alimentado, 
hazte a un lado y déjanos vivir 
sin ser atormentados. 
Razón ilusa, 
no busques terreno aquí,
que has buscado en lugar equivocado,
mira aquí, 
la pasión está en todos lados. 

domingo, 13 de mayo de 2012

Es inútil

Es inútil pensar que amar es bueno
si te desgarran el corazón, 
son los celos 
los que pecan de razón. 

Es inútil pensar que amar es color rosa, 
más inútil pensar
que las lágrimas nunca lloran,
si brincan de mejilla a mejilla, 
son los ojos los que ya no quieren
ni siquiera donde no miran
buscar donde hieren.

Es inútil pensar que el amor perdura
más inútil pensar que el amor susurra,
que va por los caminos de mano en mano, 
que busca un tesoro 
para enterrar un poco de oro. 

Es inútl decir, 
que amar no sirve para nada,
pero más inútil a un,
implorar una alma, 
pura alma que te lleve a soñar,
pura alma que se olvide del vivir
y tan sólo te insista a volar. 

Es inútil decir
que amar no es bueno, 
porque sí lo es
porque en el fondo
es motor de la vida, 
porque sin él 
no habría nada.

Porque refleja en el cielo todas las miradas,
porque busca una falda, 
que absorte la vista
de todas las almas.

Es muy inútil decir que no te quiero, 
decir que te odio, 
que por ti no muero.

Es más inútil decir
que podría vivir sin ti.

¿Qué me queda?

¿Qué me queda si no estás?
Escribir por demás
y aguantar las ganas de querer besar.
Jamás lo comprenderías
entre tu y yo el abismo se siente, 
abruma y parece un ente. 
No quiero más que escribir, 
dudar de mis palabras y experimentar 
debajo de un paraguas. 
Me cubro y me descubro, 
olvido todo 
menos al mundo.
¡Qué dilema!
Si de la partición de poderes se trata, 
he perdido gran parte de mi alma. 
¿Qué me queda si te vas?
Unos versos y suspiros
una pequeña parte de un ilusorio himno.
No espero nada más que esperar,
vislumbrar un mundo que no existe, 
y poner un universo oculto, 
debajo de la tinta...
¡Así es el mundo,
al menos el tuyo!
Tan misterioso, 
tan caótico, 
aburrido 
e incluso 
un poco roído.
Te espero 
y aquí estoy, 
sin energías, 
sin ganas, 
pero el escribir
me rebasa.