¿Qué me queda si no estás?
Escribir por demás
y aguantar las ganas de querer besar.
Jamás lo comprenderías
entre tu y yo el abismo se siente,
abruma y parece un ente.
No quiero más que escribir,
dudar de mis palabras y experimentar
debajo de un paraguas.
Me cubro y me descubro,
olvido todo
menos al mundo.
¡Qué dilema!
Si de la partición de poderes se trata,
he perdido gran parte de mi alma.
¿Qué me queda si te vas?
Unos versos y suspiros
una pequeña parte de un ilusorio himno.
No espero nada más que esperar,
vislumbrar un mundo que no existe,
y poner un universo oculto,
debajo de la tinta...
¡Así es el mundo,
al menos el tuyo!
Tan misterioso,
tan caótico,
aburrido
e incluso
un poco roído.
Te espero
y aquí estoy,
sin energías,
sin ganas,
pero el escribir
me rebasa.
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