dije en compañía con mi soledad.
Nadie me contestaba y mi corazón nervioso se proponía a comenzar a declamar. Yo no comprendía que estaba sola y que nadie podría "contarme un cuento", por lo tanto convencida preguntaba una y otra vez si alguien podría contarme un cuento. Nadie y el silencio contestó. Me golpeó con una ráfaga de viento que entró por la ventana, me levanté de mi cama y fui a cerrarla. Mi recámara es bastante amable, es grande espaciosa y un poco anticuada, llena de encajes y cafés, que hacen de la estancia un momento agradable y muy afable.
Me recosté. Y de nuevo pregunté al aire, al universo: ¿Me cuentas un cuento?
Dieron las 12:00 am, y yo seguía sin pestañear, imaginaba mundos invisibles que volvían a la realidad con un bostezar.
Al final, una voz comenzó a sonar; por un lado era lo que yo quería, que alguien comenzara a contar, sin embargo el miedo invadió mi cuerpo, me paralizó y me envolvió entre las cobijas para no mirar.
Una voz ronca empezó a sonar, pero en vez de un cuento me dijo una frase, unas palabras que nunca voy a olvidar: No hay luz en las palabras, ni sentido cuando hablas, es la imaginación la que te hace vivir, la que nunca te dejará e incluso a veces te incomodará, pero no lo dudes es la mejor amiga que podrías tener, nunca la sueltes, ni la dejes morir.
Me aterró la forma en la que se fue, se volvió a abrir la ventana que había cerrado y en el piso de mi cuarto unas huellas mojadas había dejado. No entendía nada. Traté de reconstruir la frase que me dijo, pero sólo la palabra imaginación venía a mi mente.
De repente imaginé que abrazaba a un oso polar de verdad y que acariciaba mi rostro una y otra vez de forma relajante.
Me quedé dormida, al día siguiente una mancha de lodo ensuciaba mi ventana.
Sin recordar, la tallé.
Y todo el día me puse a inventar historias, a narrarlas.
No recuerdo muy bien lo que sucedió esa noche.
Lo que sí recuerdo es que algo me abrazaba mientras dormía, el cuento de esa noche, esa será otra historia, pues de aquí a que me acuerdo, pueden pasar otras tantas sin ser contadas.
¡Es momento de salvar el ártico!
http://www.youtube.com/watch?v=CnC-0q9NXf4&feature=youtu.be


