Parecería mentira
decir que nuestros ojos nos engañan
o que de nuestra boca nacen palabras falsas.
Pues en la unidad vivimos,
y al final,
lo radical,
forma parte de lo normal.
A pesar de eso las diferencias nos unen,
los defectos nos aprecian
y hacen que día a día
nos identifiquemos
al más puro estilo
de la osadía.
Unidad alocada,
que entre más fragmentos nos separas
de más aventuras nos amparas.
Se busca a la inspiración a través del lenguaje, cual rica en elementos nos incita a inspeccionar destinos no contemplados.
domingo, 22 de abril de 2012
Entre política y adversarios.
Estamos en un ring de luchas.
Nadie para.
Ni siquiera se preocupa.
Las calles nos muestran muchas caras,
rostros "afables" que muestran confianza,
una confianza muy bien armada,
una confianza ilustrada,
una cara muy bien lavada.
Expertos las moldean,
las palabras aquí ya no importan,
lo que emociona, lo que provoca empatía
es la seguridad bastarda que imponen.
La debilidad del pueblo
amenaza su misma seguridad,
ataca a su futuro,
imprime un sello de garantía falsa,
ameniza esa falta de confianza,
engañando a cualquier buen postor,
que proclama el bien para los demás.
¡Qué divididos y separados estamos!
¡Dónde estás Dios nos has dejado desamparados!
Y meter a la religión es bastante absurdo,
pero de lo terrenal ya estamos bastante aburridos.
Al menos nos hemos dejado llevar,
por un mundo sin camino,
sin ilusión,
más que de lo digital y de lo innovador.
La tecnología se ha dejado consolar,
los políticos de ésto se ha vuelto a enamorar,
o lo han empezado a odiar,
porque su imagen no les ha dado ni para empezar.
El pueblo está en red,
mientras los adversarios políticos
en cada país no se soportan ni a brincos.
Estamos aquí,
en presencia de 3 mundos,
el divino, el terrenal,
el digital.
La política ha abordado en los tres,
ahora adivinemos cuál será el que nos convenza
de una vez.
Nadie para.
Ni siquiera se preocupa.
Las calles nos muestran muchas caras,
rostros "afables" que muestran confianza,
una confianza muy bien armada,
una confianza ilustrada,
una cara muy bien lavada.
Expertos las moldean,
las palabras aquí ya no importan,
lo que emociona, lo que provoca empatía
es la seguridad bastarda que imponen.
La debilidad del pueblo
amenaza su misma seguridad,
ataca a su futuro,
imprime un sello de garantía falsa,
ameniza esa falta de confianza,
engañando a cualquier buen postor,
que proclama el bien para los demás.
¡Qué divididos y separados estamos!
¡Dónde estás Dios nos has dejado desamparados!
Y meter a la religión es bastante absurdo,
pero de lo terrenal ya estamos bastante aburridos.
Al menos nos hemos dejado llevar,
por un mundo sin camino,
sin ilusión,
más que de lo digital y de lo innovador.
La tecnología se ha dejado consolar,
los políticos de ésto se ha vuelto a enamorar,
o lo han empezado a odiar,
porque su imagen no les ha dado ni para empezar.
El pueblo está en red,
mientras los adversarios políticos
en cada país no se soportan ni a brincos.
Estamos aquí,
en presencia de 3 mundos,
el divino, el terrenal,
el digital.
La política ha abordado en los tres,
ahora adivinemos cuál será el que nos convenza
de una vez.
sábado, 14 de abril de 2012
Un lugar que sólo tu y yo conocemos.
Sólo tú y yo lo conocemos
sólo tú y yo lo inventamos,
lo quemamos
lo volvemos a destruir.
Nadie jamás entrará
necesitará de pases especiales
si gustamos de compartir
lo que en un momento nos hace inmortales.
Parecería absurdo mencionar
que en el aire nos suspendemos,
que de una pierna nace el impulso
que con nuestras manos acompañamos
lanzándonos hacia el abismo obtuso.
Es ese lugar, momento, tiempo,
en el que nos reinventamos
el que buscamos para diferir de la realidad
sin caer en una fantasía
sin lógica ni coherencia.
Donde la locura nos acecha,
donde nuestros frutos se endulzan
donde se recoge la amada cosecha.
No es el amor, no es el odio lo que lo crea
el esmero del estruendo corazón,
por la pasión que nos rodea.
¡Vamos de nuevo!
A ese lugar de recuerdos,
de momentos, de situaciones,
de dolores y emociones.
Ya no podrías dejarme nunca sola,
nos hemos apropiado de ese lugar,
un lugar que no existe ni existirá jamás,
al menos no para nadie más
más que para ti y para mi.
Ese lugar,
dichoso lugar,
adorado lugar,
intacto por la lujuria,
inminente ante la ausencia
provocador ante la prepotencia.
¿Tú y yo?
Dime algo más,
¿Qué recuerdas de ese lugar?
sólo tú y yo lo inventamos,
lo quemamos
lo volvemos a destruir.
Nadie jamás entrará
necesitará de pases especiales
si gustamos de compartir
lo que en un momento nos hace inmortales.
Parecería absurdo mencionar
que en el aire nos suspendemos,
que de una pierna nace el impulso
que con nuestras manos acompañamos
lanzándonos hacia el abismo obtuso.
Es ese lugar, momento, tiempo,
en el que nos reinventamos
el que buscamos para diferir de la realidad
sin caer en una fantasía
sin lógica ni coherencia.
Donde la locura nos acecha,
donde nuestros frutos se endulzan
donde se recoge la amada cosecha.
No es el amor, no es el odio lo que lo crea
el esmero del estruendo corazón,
por la pasión que nos rodea.
¡Vamos de nuevo!
A ese lugar de recuerdos,
de momentos, de situaciones,
de dolores y emociones.
Ya no podrías dejarme nunca sola,
nos hemos apropiado de ese lugar,
un lugar que no existe ni existirá jamás,
al menos no para nadie más
más que para ti y para mi.
Ese lugar,
dichoso lugar,
adorado lugar,
intacto por la lujuria,
inminente ante la ausencia
provocador ante la prepotencia.
¿Tú y yo?
Dime algo más,
¿Qué recuerdas de ese lugar?
jueves, 12 de abril de 2012
Claustrofobia
Encerrado en casa
solo en en un cuarto,
nadie sabe que pasa,
ni siquiera tu propio hermano.
Te han dejado
no sabes que hacer,
una vida por delante,
y desperdicias ese instante.
Afuera no hay nada,
el vacío se ha apoderado de las calles,
la individualidad ha sobrepasado al consumismo
nos encontramos ante un fetiche muy obsoleto.
Uno mismo se ha considerado Dios,
la fe y los mitos no tienen valor.
Los valores no tienen voz
y la familia ha dicho adiós.
Encerrado en casa,
te percatas que tu ignorancia,
de las ganas que tienes por conocer,
del infortunio que ha pasado en tu vida
y del desperdicio que has hecho con tu partida.
Te has ido sin saber el daño que has hecho
tu indiferencia ante problemas mundiales,
ser déspota ante conflictos locales.
Las paredes te comen,
las paredes te oyen
las paredes te ven
y no tienes para donde correr.
Desesperación, sulfuración
no tienes inclinación por la verdad,
esperas un poco más
a alguien que te prometa la obviedad.
Sabes que necesitas compañía,
no lo quieres creer,
prometes que puedes tú sólo
y de nuevo te vuelves a caer.
No lo dudes,
no eres tú sólo.
Son todos los que formamos
la unidad,
uno sólo
descompone la unicidad,
pues en el estar sólo
propone la discontinuidad.
solo en en un cuarto,
nadie sabe que pasa,
ni siquiera tu propio hermano.
Te han dejado
no sabes que hacer,
una vida por delante,
y desperdicias ese instante.
Afuera no hay nada,
el vacío se ha apoderado de las calles,
la individualidad ha sobrepasado al consumismo
nos encontramos ante un fetiche muy obsoleto.
Uno mismo se ha considerado Dios,
la fe y los mitos no tienen valor.
Los valores no tienen voz
y la familia ha dicho adiós.
Encerrado en casa,
te percatas que tu ignorancia,
de las ganas que tienes por conocer,
del infortunio que ha pasado en tu vida
y del desperdicio que has hecho con tu partida.
Te has ido sin saber el daño que has hecho
tu indiferencia ante problemas mundiales,
ser déspota ante conflictos locales.
Las paredes te comen,
las paredes te oyen
las paredes te ven
y no tienes para donde correr.
Desesperación, sulfuración
no tienes inclinación por la verdad,
esperas un poco más
a alguien que te prometa la obviedad.
Sabes que necesitas compañía,
no lo quieres creer,
prometes que puedes tú sólo
y de nuevo te vuelves a caer.
No lo dudes,
no eres tú sólo.
Son todos los que formamos
la unidad,
uno sólo
descompone la unicidad,
pues en el estar sólo
propone la discontinuidad.
domingo, 8 de abril de 2012
Café
Una mañana asoleada
ojos a medio despertar
mucosas en los ojos
parece que nadie pretende enojos.
Avanzas hacia la cocina
tus pies son quien manejan
tus ansias de un café bien cargado.
¡Más vale que esté bien preparado!
Te pasas por el azúcar
lo prefieres sólo,
amargo como las noticias del periódico
sólo tienes esperanzas por leer algo irónico.
Te aburres de las letras y enciendes el televisor.
El café sigue en la mesa
sorbo a sorbo se va acabando.
Y no paras jamás.
De repente ya no está al alcance de tu mano
deslizándose hacia la puerta
la taza de café ha avanzado.
No comprendes porqué
los granos de café te han abandonado.
Huyendo como un criminal
el café ha caminado.
No tienes a nadie más,
no tienes nada más,
en las mañanas te acompañaba
por las noches te cobijaba.
Ahora ¿Con quién me desahogaré?
El café ya no existe
la taza de café se ha evaporado.
Vuelves por otra taza.
Los granos de café se han hartado
de tus esperanzas rotas
de tu corazón abrumado
y de tus ideas ilusas.
Alguien toca a tu puerta,
no quieres abrir
y tu mano alcanza la manija,
ya no tienes como huir.
Abres
En el suelo, la taza de café está intacta.
Ha regresado,
la levantas.
Restos de café en el fondo,
te recuerdan,
memorias que también han huido,
que no has sustituido,
por miedo a la soledad,
por temor a la suciedad.
La tomas,
la avientas.
Se rompe y te rompes con ella.
Años con su compañía.
Ya no la necesitas.
Los minutos de desesperación,
te han hecho ver tus horas de desolación.
Ahora quieres salir al mundo,
que te conozcan y conocer.
Quieres encontrar a alguien
que por las mañanas tome café contigo,
que al anochecer te bese y te de su abrigo.
La soledad, una taza para café vacía.
Dos tazas de café:
un amor que comparte un tentempié.
ojos a medio despertar
mucosas en los ojos
parece que nadie pretende enojos.
Avanzas hacia la cocina
tus pies son quien manejan
tus ansias de un café bien cargado.
¡Más vale que esté bien preparado!
Te pasas por el azúcar
lo prefieres sólo,
amargo como las noticias del periódico
sólo tienes esperanzas por leer algo irónico.
Te aburres de las letras y enciendes el televisor.
El café sigue en la mesa
sorbo a sorbo se va acabando.
Y no paras jamás.
De repente ya no está al alcance de tu mano
deslizándose hacia la puerta
la taza de café ha avanzado.
No comprendes porqué
los granos de café te han abandonado.
Huyendo como un criminal
el café ha caminado.
No tienes a nadie más,
no tienes nada más,
en las mañanas te acompañaba
por las noches te cobijaba.
Ahora ¿Con quién me desahogaré?
El café ya no existe
la taza de café se ha evaporado.
Vuelves por otra taza.
Los granos de café se han hartado
de tus esperanzas rotas
de tu corazón abrumado
y de tus ideas ilusas.
Alguien toca a tu puerta,
no quieres abrir
y tu mano alcanza la manija,
ya no tienes como huir.
Abres
En el suelo, la taza de café está intacta.
Ha regresado,
la levantas.
Restos de café en el fondo,
te recuerdan,
memorias que también han huido,
que no has sustituido,
por miedo a la soledad,
por temor a la suciedad.
La tomas,
la avientas.
Se rompe y te rompes con ella.
Años con su compañía.
Ya no la necesitas.
Los minutos de desesperación,
te han hecho ver tus horas de desolación.
Ahora quieres salir al mundo,
que te conozcan y conocer.
Quieres encontrar a alguien
que por las mañanas tome café contigo,
que al anochecer te bese y te de su abrigo.
La soledad, una taza para café vacía.
Dos tazas de café:
un amor que comparte un tentempié.
sábado, 7 de abril de 2012
Tú, un personaje, tú.
Hasta en el más obscuro escondite de mi habitación,
un personaje horrible busca la evocación
la llamada de un amor lejano,
la inspiración de hermoso retrato.
Son esos personajes ocultos en los que revives una y otra vez,
me he despertado con ganas de besarte,
no estás junto a mí
no me queda más que extrañarte.
Pensarte tanto hasta explotarte demás.
Extraer de tu figura y de tu persona
hasta la más limpia poesía
limar todos los bordes y defectos que tengas,
encontrar tu perfección
entre mis pensamientos y tus deseos.
Estoy harta de recrearte una y otra vez,
estás en mis palabras, estás en mi mente,
te has metido en mis personajes.
Mis historias carecen de diversidad
eres tú con diferentes nombres
te has metido en mi prosa,
te has metido en mis versos,
me has cambiado el argumento, de nuevo.
De nuevo comienzo,
la tinta en papel,
la cursiva sin entender.
¡No!
Eres tú otra vez,
mejor bésame y ven.
Te adoro con tus molestias,
te amo con tus dolores,
te extraño con tus amores.
Las palabras fluyen como nunca,
eres tú quien las impulsa, aquél que las empuja,
las empuja hacia el abismo,
las lanza, mientras ellas se aferran a lo imposible,
a lo que nunca fue mixto,
a lo que siempre a sido previsible.
Me encanta desnudarte con tu descripción detallada,
son las letras las que dibujan tu personalidad,
aquellas que iluminan tu hermandad.
Mis personajes me han gritado,
han hecho que vuelva a la realidad.
Mientras que yo, sentada bajo la luz de una vela,
te vuelvo a imaginar,
te vuelvo a contemplar.
Nunca te has ido, en mi cama duermes,
con mi cobija te estremeces.
Una carta, majestad
Si es un momento oportuno, el de escribir una carta a su majestad,
invíteme primero a beber de la copa donde usted ha de reposar
sus más íntimos deseos, sus más escondidos anhelos.
Que de su boca yo beba sus secretos
que el vino mismo descubra sus sueños.
Estamos en una fiesta sin festejar
donde se cree que la pasión desborda sin explotar
donde se recata a la más pura de las vulgaridades
y se enferma la más sucia de las cualidades.
Hemos todos de fingir la fortaleza de nuestro cuerpo.
Fuerza inminente que nos llama hasta caer
en el desorden, en la impiedad,
en la impureza y la lealtad.
Es ésta carta donde me inspiro, donde me inspira,
donde me inspiraré.
Es usted en quien me admiro
y en quien nunca confiaré.
Sigamos esperando,
que su poder fingido
sigue careciendo de amor,
me lo dice mi instinto.
invíteme primero a beber de la copa donde usted ha de reposar
sus más íntimos deseos, sus más escondidos anhelos.
Que de su boca yo beba sus secretos
que el vino mismo descubra sus sueños.
Estamos en una fiesta sin festejar
donde se cree que la pasión desborda sin explotar
donde se recata a la más pura de las vulgaridades
y se enferma la más sucia de las cualidades.
Hemos todos de fingir la fortaleza de nuestro cuerpo.
Fuerza inminente que nos llama hasta caer
en el desorden, en la impiedad,
en la impureza y la lealtad.
Es ésta carta donde me inspiro, donde me inspira,
donde me inspiraré.
Es usted en quien me admiro
y en quien nunca confiaré.
Sigamos esperando,
que su poder fingido
sigue careciendo de amor,
me lo dice mi instinto.
viernes, 6 de abril de 2012
¿Qué es lo que esperas de un día?
¿Qué es lo que esperas de un día?
¿Que sea el mejor,
que sea el peor
o que pase el tiempo
sin ningún temor?
Yo no espero nada
ni que las memorias salgan de su hogar
ni que nuevas experiencias tiendan a brotar.
Es el reloj en pausa lo que me permite crear,
es el tapiz vacío el que me incita a dibujar.
Sin la imaginación permitida
la ilustración se aburriría.
No espero que el día mejore,
no añoro los días peores
pasa y pasa el tiempo,
sin detenerse, leer una palabra
se ha apabullado en el momento.
Ven, ven, haz que un instante se convierta en eterno,
vive este día conmigo
no olvides ese beso amigo,
ese beso que me ha olvidado el vivir
ese beso que me ha invitado a dormir.
Sin la preocupación entonces de sentir algo,
volando siempre en lo más alto.
¿Qué espero del día?
Se ha vuelto una duda ilusa.
No esperar nada abre el camino a todos los sentidos.
Aburrida en casa,
el ocio abruma mi instancia;
mientras que sin pensar en algo
aparece en mi mente él,
aparece en mi memoria eso,
se encuentran mis dedos ilesos.
miércoles, 4 de abril de 2012
Y tú, ¿Cómo sonríes?
¿Cómo sonríes tú?
Son las sonrisas,
las que aparecen cuando hacemos un pequeño gesto con la boca
una mueca fuera de sí que parecería iluminar toda la obscuridad.
Son las sonrisas sinceras, donde el alma aparece,
mientras los ojos se disfrazan
de un atardecer que nunca empalidece.
Yo ya no sé que hacer para hacer sonreír
son mis locuras graciosas y mis chistes blandos
los que se terminan en un desliz.
Es una sonrisa que se escapa por los ojos de un velo islámico,
las sonrisas que se divierten entre las pecas de un pelirrojo
en las arrugas de los viejos
y en el diente flojo de un pequeño.
Son los agujeros en la mejilla
los que se asoman cuando alguien lo anima
y el brillo de los ojos cuando alguien lo mima.
No existe nada en el mundo más hermoso que ver a alguien sonreír.
Burlar es distinto, en el burlar puede llegarse a lo vulgar.
Pensemos un poco en nuestra sonrisa
donde en su significado improvisa,
pues en los momentos más difíciles
el gesto se inmortaliza,
un beso una mirada.
Sonríamos con los ojos, que la boca se ha cansado
se ha cansado de tanto tartamudear,
de tanto enmudecer y callar.
Sonríamos con los brazos,
que los pequeños momentos,
se cuentan con los años.
¿Qué cuentas con tú sonrísa?
Mejor sonríe que en lo que terminas de leer,
el tiempo te acaba de poseer. :)
Son las sonrisas,
las que aparecen cuando hacemos un pequeño gesto con la boca
una mueca fuera de sí que parecería iluminar toda la obscuridad.
Son las sonrisas sinceras, donde el alma aparece,
mientras los ojos se disfrazan
de un atardecer que nunca empalidece.
Yo ya no sé que hacer para hacer sonreír
son mis locuras graciosas y mis chistes blandos
los que se terminan en un desliz.
Es una sonrisa que se escapa por los ojos de un velo islámico,
las sonrisas que se divierten entre las pecas de un pelirrojo
en las arrugas de los viejos
y en el diente flojo de un pequeño.
Son los agujeros en la mejilla
los que se asoman cuando alguien lo anima
y el brillo de los ojos cuando alguien lo mima.
No existe nada en el mundo más hermoso que ver a alguien sonreír.
Burlar es distinto, en el burlar puede llegarse a lo vulgar.
Pensemos un poco en nuestra sonrisa
donde en su significado improvisa,
pues en los momentos más difíciles
el gesto se inmortaliza,
un beso una mirada.
Sonríamos con los ojos, que la boca se ha cansado
se ha cansado de tanto tartamudear,
de tanto enmudecer y callar.
Sonríamos con los brazos,
que los pequeños momentos,
se cuentan con los años.
¿Qué cuentas con tú sonrísa?
Mejor sonríe que en lo que terminas de leer,
el tiempo te acaba de poseer. :)
lunes, 2 de abril de 2012
Pintar-enamorar
¡He utilizado los pinceles!
He convertido a la realidad mis sueños e ilusiones; mi vida
ha cobrado sentido, desde el momento en el que inmortalicé a la vida en el
infinito.
Enamorarse de un cuadro implica encontrar dicha infinidad en
la cual el pintor no sólo se expresó a sí mismo, sino que imprimió su alma en
los colores que utilizó, estableciendo una conexión que va más allá de lo
material, sentimientos de un espectador que se combinan o se contradicen ante
un mismo ideal, la satisfacción visual que alcanza un amor celestial.
Pero ¿Es esto posible?
Pensemos en un pintor de la naturaleza, pensemos en el
movimiento impresionista, en donde el color llega a esas personas llenas de
vida, las cuales disfrutan de un desayuno al aire libre, de una caminata por el
parque o incluso la hermosa vista de una puesta de sol al comienzo del día.
Son esas pequeñas pinceladas las que nos introducen al
cuadro hasta llegar a un momento donde la satisfacción personal asciende,
alcanzando un estado de confianza, tranquilidad y bienestar que nos permite
reflexionar., refugiándonos en el mismo cuadro alejado de la realidad, una
realidad paralela que sólo el artista es capaz de mostrarnos.
¡Estoy anonadada!
No sé si por el artista del cuadro, del cuadro mismo, de la
épica o simplemente de los pigmentos utilizados desde su paleta de colores,
pensando en el aroma a óleo que transpiran esos sentimientos encarcelados que
mediante medios corporales logran escapar a un soporte donde puede ser admirado
con facilidad.
¡He utilizado los pinceles! Me he enamorado por siempre.
Quien dice que el arte no enamora es porque nunca se ha dado
la oportunidad de explorar el más allá, de encontrar tal espiritualidad que
conmueva su visibilidad, en esa ceguera que le produce tal terquedad.
Permaneceré absorta ante tales súplicas que me han hecho las
divinidades para levitar y flotar en ese mundo abstracto donde la palabra “Arte”
no concibe ningún otro concepto que amar, enamorar, consagrar e incluso
venerar, para poder vivir así en un inalcanzable lugar artístico donde nuestras
almas se encuentren mutuamente.
Mi vida desde luego ha cambiado, el arte me ha enamorado.
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